Omraam Mikhaël Aïvanhov

Pensamiento del jueves 29 de junio de 2017.

"El sufrimiento otorga al ser humano la posibilidad de descender en sí mismo para reflexionar, meditar y atraer hacia él entidades superiores que le guiarán y le ayudarán. No hay mayor ciencia que la de saber sufrir. De aquél que sabe sufrir, emanan perfumes de flores. Destilar y exhalar perfumes es la ciencia de las flores. Puesto que ellas han aprendido a resistir a las intemperies y a afrontar los peligros que las amenazan, las flores desprenden un perfume exquisito, y las amamos.
Pero ¿qué efluvios pueden producir aquellos que, a la menor contrariedad y al menor dolor, gritan y se rebelan? Sólo aquél que ha sabido cómo aceptar el sufrimiento trabajando con él, desprende este perfume. Cuando un Iniciado sufre porque toma sobre sí las cargas y las faltas de los hombres como hizo Jesús, este sufrimiento aceptado por amor, exhala el perfume más delicioso; entonces, los Ángeles vienen a deleitarse de estos efluvios lo mismo que nosotros nos alegramos en un jardín junto a un árbol en flor."