Mensaje Semanal del Arcángel Miguel del 17 al 23 de agosto de 2015 por Solange Marín

 San Miguel Arcangel
Amados Hijos del que Todo lo ES, seres divinos ¡radiantes de Luz! les saludo, Yo Soy Miguel Arcángel ¿Quién como Dios? Vengo desde mi más grande amor como todas las semanas a entregarles el mensaje para la reflexión, y siento con gran alegría que ya son muchos quienes lo esperan llenos de amor y expectativas. Les bendigo.
Esta semana trabajaremos: La Luz. Sí, la Luz interior de cada uno. Pare ello deben comenzar por reconocerse como los seres de Luz que son, sus cuerpos físicos son densos y por eso pueden tocarlos, al igual que las cosas que tienen alrededor. Mientras que sus cuerpos espirituales, lo más elevado del Ser de cada uno, sus vidas etéricas, son energía, son Luz, son intangibles, pero de una potencia y una fuerza energética tan inmensa y tan pura como ustedes lo deseen.
Mis amados son muchos los caminos que llevan a la iluminación de la conciencia, no importa cuál elijan siempre y cuando esté en resonancia con sus corazones. A veces se preguntan si es correcta una corriente u otra, hoy les digo: la correcta es la que resuene, la que entregue el amor incondicional a través del servicio, la más altruista, esa es la correcta; la que hace latir fuertemente sus corazones, la que los mantiene conectados a la Fuente del Creador Padre/Madre, la que expande, aumenta y multiplica su Luz Interior.
Una vez aclarado esto, continúo con el tema que nos ocupa hoy. Les hablaba de la iluminación de la mente que lleva a la del Espíritu, entonces hay que trabajarse, sé que a veces somos insistentes con el punto del trabajo interior, pero es la única manera de poder avanzar. No hay recetas instantáneas de ascensión, ni de aumento de la Luz, únicamente esa: reconocer las debilidades, iluminar la oscuridad interna de cada uno, conocerse, fundirse con su Maestro Interno que son ustedes mismos.
Por eso mis amados les traigo un sencillo ejercicio que sé que ya muchos lo hacen y ya cada quien podrá reportar sus resultados. Cierren sus ojos, callen su mente, aquieten su respiración y vayan anulando cualquier forma de pensamiento. Luego realicen la conexión Tierra-Cielo con el tubo de Luz que va desde el centro del corazón cristalino de la Madre Gaia, pasando por su centro energético (su columna vertebral) y llévenlo hasta el infinito saliendo de su coronilla. Cuando hayan visualizado este tubo, llénenlo de Luz Blanca y sientan cómo ésta penetra a través de ustedes, plenando su interior y vayan expandiendo esa luz que nace de sus corazones hasta que sean unos focos de irradiación.
Así permanezcan cuanto deseen y aprendan a reconocer su Luz Divina, ámense, reconózcanse como los seres de Luz que son y sigan trabajando desde allí.
Por hoy es lo que traigo para ustedes, les amo y bendigo en el amor del Padre/Madre Dios.
¡Luz!¡Luz!¡Luz!
¡Amor!¡Amor!¡Amor!
¿Quién como Dios?
Miguel Arcángel
¡Yo Soy!

Canalizadora: Solange Marín

Fecha: 17/8/2015

Lugar: Caracas, Venezuela.

Yo, Solange Marín, canalizadora de este mensaje, doy libertad a todo el que desee divulgarlo de viva voz o por escrito. Sólo pido sea citado el canalizador y respetado el texto íntegramente. Si lo deseas y está en resonancia contigo por favor difúndelo haciendo mención a compartiendoluzconsol.wordpress.com