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Gente perdida, otras Dimensiones

En libros como los de Charles Fort, y en artículos dispersos se encuentran algunos casos de personas que aparecen súbitamente, amnésicos, sin articular palabra y hablando idiomas que nadie conoce. Gentes que no proceden de ningún sitio y que he querido recopilar aquí para los que estén interesados

Muchos de estos casos no tienen explicaciones sencillas, hay muchos testigos de "saltos interdimensionales" cuando van conduciendo, o simplemente andando y una niebla densa les cubre, sienten como si el tiempo se parara y todo a su alrededor se tornara diferente, sin entreteneros mas aquí os dejo unos de los casos que he podido encontrar.

LA PRINCESA CARABÚ

El 3 de abril de 1817 en Almondsbury, una pequeña localidad cerca de Gloucesterhire (Inglaterra) una joven de aspecto oriental, vestida con sari y turbante, llamó a la puerta de varias casas. Apareció totalmente desorientada y empapada. A quien reparaba en ella se designaba a sí misma con el dedo diciendo “Carabú”. Su idioma era desconocido así que tuvo que expresarse con gestos para que la entendieran.

Escribió un alfabeto completo y los números hasta el quince en una lengua desconocida que ella llamaba javasú. Durante bastantes meses tuvo en jaque a toda esta población inglesa. Al final, ella misma declaró que se llamaba Mary Wilcox y que lo había inventado todo. Acabó casándose con un inglés, tuvo varios hijos y falleció en Bristol a los 70 años de edad. Hasta aquí se dio por zanjado el asunto hasta que alguien descubrió que la historia de Mary Wilcox también era inventada, porque jamás existió una mujer con este nombre, y la identidad de la princesa de Carabú sigue siendo hoy una historia que ofrece muchos interrogantes.

KASPAR HAUSER

El 26 de mayo de 1828 apareció en la ciudad de Núremberg (Baviera/Alemania) un niño extraño de unos 16 años y de aspecto descuidado. Llevado a una comisaría apuntó el nombre de "Kaspar Hauser". En una carta al militar Friedrich von Wessing que llevaba consigo el chico se había escrito igualmente este nombre. Además mencionó la fecha de nacimiento como el 30 de abril de 1812.

Su estado mental era tal que levantó el interés de juristas, teólogos y pedagogos que llevaron a cabo multitud de ensayos para enseñarle a hablar, leer y escribir. Su mentor y representante legal Anselm von Feuerbach describió que en un principio la leche y la carne le daban asco a Kaspar y que sólo se alimentaba con pan y agua. Se descubrió asimismo que había sido mantenido cautivo durante mucho tiempo aunque nunca se consiguió levantar el secreto de su procedencia.

CAÍDO DE LA NADA

 En 1975 fue hallado muerto un hombre que vestía un traje a rayas muy bien planchado. Aparentemente había caído del paso elevado de West Botley, cerca de Oxford (Inglaterra). A las prendas se les había quitado las etiquetas de fábrica y el cadáver no tenía nada que permitiera identificarle. El hombre llevaba cinco pañuelos, todos ellos marcados con la inicial "M", y una tira que contenía quince tabletas de un fármaco nuevo denominado Vivalán. El medicamento era tan nuevo que pocos médicos sabían de su existencia, y los que lo conocían lo habían recetado sólo a mujeres, ninguna de las cuales conocía a "M". La identidad del hombre sigue siendo un misterio. Parece ser que "M" había surgido del aire y caído verticalmente, encontrando así la muerte.

SERES DE OTRO LUGAR

Un día de 1977, la Sra Atkin, se dirigías a su casa, cuando se le apareció un Gnomo. Este se comunicó con ella telepáticamente; su mensaje decía que deberíamos armonizarnos con la naturaleza puesto que, una vez conseguido eso, estaríamos en armonía con nosotros mismos y con los demás, y ya no destruiríamos la Tierra ni a nuestros hermanos. Los Gnomos querían que hubiera algún tipo de organización que defendiera sus intereses. Por ello, la señora Atkin es ahora directora del "Gnome International". La señora Atkin añadió un detalle intrigante: "La capucha de los gnomos machos era puntiaguda, mientras que la capucha de las hembras tenía forma espiral. Esto indicaría su origen: la capucha puntiaguda simboliza arriba y la espiral simboliza dentro." Un lugar que está al mismo tiempo dentro y encima de este mundo y que coexiste con él, pero en algún otro plano. ¿Se trata de seres procedentes de otra dimensión?

MAS REGIONES INEXISTENTES

Una variante significativa la encontramos en 1954, cuando el gobierno japonés hizo revisar los pasaportes de todos los extranjeros residentes en Japón. En un hotel fue encontrado un individuo que poseía un pasaporte, al parecer en regla –sin raspaduras, enmiendas, con sus huellas digitales, su fotografía…– salvo un detalle: había sido expedido por el país de Tuared, un lugar inexistente. Se le interrogó y dijo que Tuared comprendía Mauritania, Sudán y buena parte de Argelia. Allí estaba la verdadera “Legión Árabe” para liberar a todos los pueblos árabes oprimidos, y había ido a Japón para adquirir armas. Se le internó en una clínica psiquiátrica japonesa… ¿HABITANTE DE OTRA DIMENSIÓN?

JOSEPH VORIN

 En 1851 fue encontrado un hombre vagando por un pueblo cerca de Frankfurt-an-der-Order, en lo que es ahora la República Democrática Alemana. No fue capaz de explicar cómo había llegado allí, de lo único que se acordaba es que se llamaba Joseph Vorin y que vivía en Laxaria, en un país llamado Sakria. Ambos lugares eran y siguen siendo hoy en día desconocidos

SALTO DIMENSIONAL EN EL DISTRITO DE LINCE-PERU

He leído las experiencias de puertas dimensionales y lo que te voy a contar nos sucedió a tres personas que vimos y vivimos lo mismo. Esto sucedió cuando yo era una niña de aproximadamente 11 años, mi hermana de 9 años y mi madre. Veníamos caminando por la Avenida Canevaro, mi madre en medio, mi hermana y yo cogidas de su mano una a cada lado. En el Distrito de Lince Ciudad de Lima, una avenida muy trasitada de autos particulares y de vehículos de transporte público, íbamos de subida. Regresábamos de la casa de mi tía caminando ya que era cerca. Eran casi las 5 de la tarde, en el horizonte siempre resalta a la vista unos edificios altos de una residencial muy grande que se llama San Felipe. Seguíamos caminando en un trayecto que hacíamos frecuentemente y casi todos los días, sólo faltaba una cuadra para doblar la esquina y llegar a la calle Tupac Amaru. Faltaba poco para llegar a casa, de pronto... Algo sucedió. Nos invadió un silencio sepulcral, algo absoluto... absoluto, y nos encontramos en un paraje futurista donde la avenida era anchísima, casi el triple de su ancho normal, no habían carros, todo estaba desierto pero había a los costados sembríos como de trigo bajitos, casi todo era a nivel del suelo.Nnos encontrábamos paradas en una vereda de una avenida también ya que el suelo de ésta parecía asfaltado. El cielo era ROSADO, casi lila y en vez de ver los edificios de la residencial de San Felipe veíamos una cúpula gigantesca plateada con puntas sobresalientes. Nos quedamos admirando ese panorama por varios segundos. Luego, intempestivamente escuchamos los autos la bulla normal de la Avenida y nos dimos cuenta de que estábamos nuevamente en la Avenida Canevaro. Seguimos nuestro camino y de pronto comenzamos a preguntar a mi mamá qué había pasado. Ella tampoco se lo explicaba... No estábamos asustadas, estábamos sorprendidas y admiradas ya que en ese lugar se sentía mucha paz. Cuando llegamos a casa mi papá le contó que estando solo en casa había tenido una experiencia extraña: salió por la ventana para ver si ya llegábamos y vio el cielo entre rosado y lila, y lo invadió por varios segundos un silencio sepulcral... Nosotros le contamos lo que nos había sucedio... Ahora soy una persona adulta. Nunca sabremos dónde nos fuimos esa tarde toda mi familia, la experiencia nunca se volvió a repetir. Al pasar del tiempo nos mudanos de la zona, pero te juro SINCERAMENTE que esta experiencia


Fuente: http://www.kruela.ciberanika.com/expe1746.htm
FUENTE: http://centaurea.cultureforum.net/

DESAPARECIÓ DELANTE DE SU FAMILIA

David Lang, un honrado agricultor de Tennesse (Estados Unidos) era un hombre de vida pacífica, cuya única afición, aparte de sus labores en la granja, era la familia. Había conseguido levantar una próspera explotación ganadera, que era un negocio exclusivamente familiar. Su desaparición ocurrió ante su mujer, sus hijos, un carretero y el juez del pueblo cercano que llegaba de visita. Era en pleno día, un 23 de septiembre del año 1880. El granjero se acercó a dar la bienvenida al juez, y en un lugar intermedio entre su familia y el visitante, David Lang se esfumó de repente, ante los ojos atónitos de todos los presentes. Quedó un cerco de hierbas amarillentas, como si se hubiera quemado un poco, tostadas por un calor enorme e instantáneo. Se le buscó por los alrededores sin obtener ni el más mínimo resultado, aunque todos los que presenciaron el hecho sabían que era una búsqueda absurda. David Lang no volvió a aparecer. Y unos pocos días más tarde, cuando ya la familia se había casi resignado a su pérdida y a una explicación racional, uno de los hijos le oyó pedir lastimeramente auxilio, por encima del cerco de hierba dentro del cual había desaparecido. Como si por un agujero en el espacio hubiera pasado a un mundo distinto, pero paralelo y unido, muy cercano al nuestro. El descubrimiento de la antimateria podría ser la clave. ¿Qué sucede cuando la materia y la antimateria entran en contacto? La desintegración total y absoluta de ambas, fulminantemente, sin dejar rastro alguno, y liberando una cantidad de energía inusitada por pequeño que sea el objeto, Tal vez esta teoría pudiera explicar por qué la hierba sobre la que pisó David Lang, en la última milésima de segundo de su vida, quedó ligeramente abrasada y tardó en recobrar su frescura y su verdor muchas semanas. Quizá David Lang se encontrara con su anti-David Lang y ambos desaparecieron juntos. En este caso, otra familia Lang lloró la pérdida de otro David en otro mundo de identidad ignorada.

BENJAMIN BATHURST

Sir Benjamín Bathurst había sido llamado desde Londres para que se presentase a la mayor brevedad. El 25 de noviembre de 1809 arribó a la población alemana de Paleburg y descendió de su carruaje para estirar las piernas mientras daban de comer a los caballos. Rodeó a los palafreneros encargados de los animales, pasó por detrás de éstos y no volvió a ser visto. Fueron testigos de la desaparición el propio secretario de Sir Benjamín, su valet y no menos de una docena de personas. Había un elevado muro de piedra, sin puertas, que impedía el paso al embajador, y sin embargo se desvaneció en el aire. Lo estuvieron buscando por la posada y los alrededores durante un par de horas, sin éxito. Se dio entonces aviso a las autoridades. Tampoco hallaron nada. ¿Acaso se desintegró en el aire por alguna causa desconocida para aquella época y también para ésta en que vivimos?

TELETRANSPORTE

Un extraño caso de abismo temporal fue el sufrido por el patrullero Chester Archey, quien habiendo desaparecido de donde se encontraba volvió a ser visto minutos más tarde en otro lugar, distante varios kilómetros. El 24 de agosto de 1966, varios testigos lo vieron al volante de su patrulla en las inmediaciones de Filadelfia, capital del estado de Pensilvania. Y de repente dejaron de verlo, como si se lo hubiera tragado la tierra, O, mejor dicho, el asfalto de la carretera. Un par de minutos más tarde, o tal vez en el mismo instante de desaparecer de Pensilvania, Chester Archey se materializaba en plena calle principal de Pennsauken, Nueva Jersey, al volante de su patrulla, a más de un centenar de kilómetros de donde acababa de ser visto.

EL NIÑO GALÉS

Un niño galés en la Nochebuena de 1909, que se ha convertido en clásica en el anecdotario de lo insólito. En la granja de Owen Thomas, a corta distancia del pueblo de Brecon, en el país de Gales, se habían reunido aquella noche varios amigos para saborear una suculenta cena. Poco antes de medianoche, la señora Thomas encargó a su hijo Oliver, de once años, que acudiese al pozo en busca de agua. Dos minutos más tarde, sonaron unos gritos de auxilio. Corrieron varios hombres armados al lugar donde suponían que un lobo atacaba al niño, siguiendo las huellas dejadas por éste en la nieve. Les esperaba una sorpresa. Hallaron el cubo tirado todavía lejos del pozo y ninguna huella del lobo. Y tampoco Oliver. Las pisadas desaparecían de pronto, como si le hubiesen salido alas. Ante el pánico de los hombres que miraban en todas direcciones, en busca del desaparecido, se oyeron repentinamente unos gritos de auxilio del cielo, que duraron un largo rato y se fueron debilitando poco a poco, hasta extinguirse. A la mañana siguiente llegaron al lugar las autoridades, pero por más que investigaron en el terreno nada encontraron que pudiese aclarar el enigma. Nadie supo explicar por qué desaparecían de pronto las huellas de Oliver. No conocían de ningún águila capaz de elevarse con tan pesada carga, ni creía nadie que se hubiesen llevado al niño desde un globo aerostático desde el cual dejaran caer una cuerda.

SOLDADOS DESAPARECIDOS

Durante la llamada Guerra de Sucesión, que tuvo lugar en la España de comienzos del siglo XVIII, un ejército de cuatro mil soldados que se había internado por la cordillera que separa a Francia de la península ibérica, decidió acampar una noche junto a un arroyo. A la mañana siguiente habían desaparecido hasta el último, incluidos los oficiales. Algo por el estilo iba a suceder a mediados del siguiente siglo en Indochina. Seiscientos cincuenta soldados franceses desaparecieron en 1858 cuando se dirigían caminando en grupo a la ciudad de Saigón. Se encontraban a unos veinte kilómetros de esta población cuando se es fumaron.

Igual iba a suceder el 10 de diciembre de 1939 en las inmediaciones de la población china de Nanking, cuando los ejércitos japoneses saqueaban el país. Los soldados chinos se defendían desesperadamente en un fuerte situado al sur de la ciudad. Tres mil soldados fueron transportados por tren aquella noche, para defender Nanking. Los dejaron a corta distancia de su objetivo y siguieron el camino a pie para no ser descubiertos por el enemigo. El coronel Li Fu- Sien ordenó a sus hombres dispersarse, para disimularse mejor en el terreno. A la mañana siguiente no que daba uno solo en el lugar. Sólo aparecieron las armas. ¿Abandonaron acaso sus puestos? El lugar carecía de vegetación y era imposible esconderse. Sin embargo, jamás fueron vistos los tres mil hombres.

Cuatro años más tarde iba a tocar el turno de esfumarse a unos soldados japoneses. Era una división bien pertrechada, que se encontraba en la Nueva Guinea, la que se desvaneció completa sin dejar ningún rastro. El gobierno japonés investigó el caso para solucionar el misterio. Nadie podía pensar que unos soldados fieles al emperador y al país tirasen al suelo las armas y se ocultasen en una cueva. Tampoco era creíble que los papúes que habitan en esta isla, tan amantes de la carne humana, hubiesen dado cuenta de todos los forasteros. El enigma de la Nueva Guinea jamás logró aclararse.

Fuente: http://labitacoradelmiedo.wordpress.com

Pero tal vez de todas las desapariciones masivas conocidas sea la sucedida en 1915 en Gallipolilas la más conocida y extraordinaria, porque pudieron ver los testigos el momento exacto en que se esfumaban todos los soldados del Quinto Regimiento de Norfolk. Los Dardanelos son un brazo de mar que separa al continente europeo del Asia Menor y presenta en un extremo una elevación montañosa conocida como península de Gallípoli. Durante la 1 Guerra Mundial fue un punto estratégico de enorme importancia, que estaba en poder de los turcos. Era razón más que suficiente para que los ingleses quisieran ocupar lo. Pero no sólo fracasaron en sus planes, sino que perdieron de manera inexplicable a todo un regimiento.

Según la teoría de cuerdas convivimos con múltiples realidades, dimensiones o como queráis llamarlas, es posible que dentro de este "orden" que todos tenemos como habitual en este planeta de vez en cuando se produzcan pequeñas alteraciones inexplicables a nuestros ojos, rasgaduras en el espacio tiempo que hacen que de vez en cuando veamos fragmentos de otras realidades que se materializan en  la nuestra o al revés.

Deducid.



http://deducimos.blogspot.com
09 de Mayo del 2012