Omraam Mikhaël Aïvanhov

Pensamiento del viernes 29 de julio de 2016.

"Cuando Jesús fue llevado ante Pilatos para ser juzgado, éste le preguntó: «¿Eres tu el rey de los Judíos?» Y Jesús respondió simplemente: «Tu lo has dicho.» Pero añadió: «Mi Reino no es de este mundo.» Porque Jesús no tenía ninguna ambición terrenal. Para él la verdadera realeza era la realeza celestial; no confundía la gloria humana y la gloria divina, ni tampoco confundía los bienes temporales y los bienes espirituales. Esto es lo que también aparece en el episodio en el que los fariseos le interrogan sobre el impuesto debido al César; simplemente les respondió: «Dad al César lo que es del César, y a Dios lo que es de Dios.»
Si queréis convertiros en un verdadero discípulo de Jesús, tratad también de no confundir la tierra y el Cielo. Y, sobre todo, no penséis que un compromiso espiritual deba aportaros ventajas materiales."