Omraam Mikhaël Aïvanhov

Pensamiento del jueves 30 de junio de 2016.

"Las oraciones, el ayuno, las abluciones, etc. Todas las prácticas prescritas por las religiones del mundo entero tienen por misión preparar a los seres para recibir correctamente las corrientes y los mensajes del Cielo. Pero lo más importante no son las prácticas en sí mismas. Lo más importante es la voluntad de emprender un trabajo interior de desprendimiento, de purificación: mejorar nuestros pensamientos, nuestros sentimientos y nuestros actos. Aquél que no se decide a cumplir este trabajo, mejor sería que dejara de lado la espiritualidad, si no será un peligro para sí mismo y para los demás.
Mientras no nos hayamos desembarazado de ciertos prejuicios y tendencias, nada es más peligroso que las prácticas espirituales: éstas dan la ilusión a aquél que se entrega para poder ser un mensajero, un instrumento del Cielo. Y así es como algunos se han convertido en verdugos de su familia o incluso de su pueblo. Sólo aquél que ha trabajado con desinterés y el amor hacia los demás es capaz de oír y transmitir los mensajes del Cielo."