
El proceso consciencial del ser
humano alcanza un punto culminante cuando se comprende, asume e interioriza el
“Poder de Soltar”.
“Soltar” es algo desconcertante
para la mente e inaceptable para el ego.Por eso, muchas personas que sienten
hoy la necesidad de soltar, lo experimentan y contemplan como un reto casi
imposible. Pero no es así. Lo cierto es que soltar es lo natural y lo que emana
espontáneamente de nuestro interior en un determinado momento de la evolución
espiritual. Y nuestro “verdadero ser” lo exige con claridad cuando se llega a
ese estadio concreto del devenir consciencial.
