José Jerí enfrenta un desgaste creciente: cae su aprobación, aumentan la inseguridad y las protestas, y el Ejecutivo prioriza la imagen sobre reformas clave en 2025.
La aprobación de José Jerí sigue siendo mayoritaria, pero pierde fuerza mes a mes, especialmente en el interior de Perú. La criminalidad, las protestas sociales y la debilidad del gabinete siguen sin soluciones claras. El próximo gobierno heredará conflictos que esta gestión decidió postergar.
Cada 19 minutos se denuncia una extorsión en el Perú y 2025 apunta a ser el año con más casos en una década. Lima y el norte del país concentran el mayor impacto de esta ola criminal.


