Pensamiento del martes 24 de Octubre de 2023.
"El nombre de Dios en hebreo se compone de cuatro letras: Iod Hé Vav Hé יהוה. Estas cuatro letras corresponden a los cuatro principios del hombre: Iod, el espíritu; Hé, el alma; Vav, el intelecto; y la segunda Hé, el corazón. Pero estos cuatro principios deben manifestarse, encarnarse, gracias a un quinto: el Shin שׁ, símbolo de la unión del espíritu y la materia, que se inserta en el centro. יהוה se convierte en יהשׁוה, es decir, Yeshúa, que es el nombre de Jesús en hebreo.
Así, al proclamarse él mismo y proclamar a todos los humanos hijos de Dios, pidiéndoles trabajar por la realización del Reino de Dios en la tierra, Jesús no hacía más que insistir en la verdadera misión del hombre: encarnar la Divinidad. Jesús, el Cristo, es el Verbo hecho carne. Al envolverse en carne, Dios se hizo hombre. El hombre es solo la manifestación física de la Divinidad."