Una lluvia devastadora de 100 misiles sacudió el norte de Israel mientras se activaba la operación “Águila Devorada”, dejando al descubierto una verdad incómoda: el sistema láser Iron Beam, promocionado como el escudo del futuro, “no está operativo”. El ataque desde Líbano sembró pánico mientras las defensas israelíes luchaban por contener los impactos. Al mismo tiempo, la presión internacional aumenta. Donald Trump, cada vez más acorralado, enfrenta exigencias del G7 para poner fin de inmediato a la guerra mientras el conflicto amenaza con escalar aún más. El mito del escudo perfecto se resquebraja y el tablero geopolítico tiembla. Si el escudo falló… quién podrá detener lo que viene ahora?