Omraam Mikhaël Aïvanhov

Pensamiento del martes 8 de agosto de 2017.

"Imaginaos que tenéis ante vosotros dos frascos llenos de perfume: en tanto que recipientes, están separados, pero los perfumes que se evaporan no permanecen mucho tiempo separados. Al elevase en el aire, se mezclan.
¿Por qué os presento esta imagen? Porque los humanos son comparables a frascos de perfume: sus cuerpos están separados, pero a través de sus pensamientos y de sus sentimientos, pueden encontrarse con otros humanos, y también con entidades del mundo invisible. Pero no encontrarán lo que desean: cada uno sólo puede alcanzar en los mundos visibles e invisibles, las almas y los espíritus que corresponden a lo que es él mismo, porque se trata simplemente de un fenómeno de resonancia. La razón de ser de la oración, de la meditación y de todos los ejercicios espirituales, es que nos sirve para elevarnos interiormente. En la medida en que nos elevamos, nuestras emanaciones como perfumes van a encontrar espíritus cada vez más luminosos y puros."