Omraam Mikhaël Aïvanhov

Pensamiento del lunes 7 de agosto de 2017.

"Jesús dijo en los Evangelios: «La vida eterna, es que Te conozcan, a Ti, el único verdadero Dios…» ¿Cómo «conocer» a Dios? Fusionándose con Él. Pero la fusión sólo puede realizarse entre objetos o seres de la misma naturaleza, de la misma quintaesencia.
Tomad por ejemplo un poco de mercurio, esparcirlo en pequeñas gotitas, y después acercad esas gotitas. Forman de nuevo una sola gota. Suponed ahora que antes de acercarlas, dejáis caer un poco de polvo sobre algunas de ellas: entonces, por mucho que intentéis unirlas, no lo lograréis. Y esto es lo que sucede con el hombre que quiere fusionarse con el Señor sin haberse previamente purificado. Mientras siga estando sucio, siendo oscuro y malvado, no podrá unirse al Creador que es belleza, luz y amor. Todas sus impurezas forman un obstáculo que impide esa fusión. Para liberarse de ellas, debe aprender a dominarse, a vigilar sus pensamientos, sus sentimientos, sus deseos. Sólo con esta condición podrá armonizarse con las vibraciones y ondas divinas, y saborear la vida eterna."