Omraam Mikhaël Aïvanhov

Pensamiento del jueves 10 de agosto de 2017.

"Alguien se queja: «Busco la luz, rezo todos los días, pero Dios no me escucha. Sólo encuentro dificultades, soy desgraciado, estoy enfermo, no encuentro ningún sentido a mi vida.» Pero ¿de quién es la culpa? Si se debate entre tantas dificultades, es porque las ha atraído. Dirá: «¿Atraído?… ¿Pero cómo?… Pero no es esto lo que yo había pedido, yo no lo sabía. Sí, porque pidiendo habéis infringido ciertas leyes. ¿Ah? Yo no lo sabía.» Quizá, pero lo sepa o no, ha trasgredido unas leyes y ahora sufre las consecuencias. La ignorancia nunca es una excusa. Si no respetáis las leyes de circulación, la policía os multará, y es inútil decir: «Pero, señor agente, yo no sabía que…», porque continuará tranquilamente escribiendo la multa, y no querrá oír si lo sabíais o no; para él, deberíais saberlo.
Os corresponde pues a vosotros conciliar vuestra conducta con vuestras aspiraciones espirituales. Ya no tendréis la excusa de vuestra ignorancia; si sois negligentes, seréis doblemente culpables y sufriréis."