Omraam Mikhaël Aïvanhov

Pensamiento del domingo 7 de agosto de 2016.

"Aun cuando las personas ponen el amor por encima de todo, que esperan encontrar «el gran amor» y vivirlo para la eternidad, ¿por qué los hombres y las mujeres tienen tantas dificultades en conservarlo por unos años, o incluso, a veces, sólo por algunos meses? Porque en el momento en el que se sienten atraídos por un ser, se detienen en él o en ella. No saben que esta criatura es como un canal por el que pasa la belleza, la riqueza o las cualidades de otro mundo, y que es de ese otro mundo del que su alma está sedienta. Entonces, se concentran en esa criatura y lo esperan todo de ella. He aquí el error, y éste es el origen de su desilusión y de sus penas.
El hombre y la mujer deben aprender a considerarse como puntos de partida en el camino que les conducirá a la fuente del amor, y allí, la dicha ya no les abandonará. Porque, en la fuente, el agua del amor está siempre nítida, pura, vivificante, pero también inagotable, y es de este agua de la que no cesarán de beber a través del ser que aman."